Piconeros, gitanos ....hermanos de blanco y verde
Aquello que nos diferencia de nuestras corporaciones hermanas, que nos
singulariza, que nos hace ser nosotros mismos no es fruto de un sólo hombre ni
labor del mandato de un Hermano Mayor, es el resultado de la suma de cuantos nos
precedieron, con sus aciertos y errores,
desde
el lugar que les tocó ocupar a cada uno.
Son ellos los que con su saber hacer hicieron que esta Hermandad, conocida como
de los "Gitanos", tuviese el marcado carácter popular que le caracteriza desde
sus orígenes y se instituyera en la cofradía que hoy día congrega a miles de
personas a su paso.
Hoy, iniciado el siglo XXI, somos nosotros los que desde el anonimato del cubrerrostro y la trabajadera, asumiendo la responsabilidad del llamador, orando enlutadas y tocadas de mantilla o elevando plegarias de fe desde las oscuras notas del pentagrama, tenemos la enorme responsabilidad de hacer justicia a nuestros antecesores. Somos nosotros los que tenemos la obligación de gestionar acertadamente la herencia recibida para que las generaciones futuras sigan siendo lo que somos y lo que fuimos.
Por ello, sirva este epígrafe para mostrar a los hombres y mujeres de nuestra Hermandad, capital humano que la sustenta y razón de ser que le da sentido, pues ellos son el verdadero y el auténtico patrimonio y tesoro de la Hermandad.
Ellos son los "piconeros, gitanos ...hermanos de blanco y verde" de ayer, de hoy y de siempre.