La Primitiva Imagen de la Virgen (1940-1946)

 

    La imagen mariana que se procesionó entre los años 1940 y 1946 era una antigua escultura de autor anónimo, talla completa y dimensiones algo inferiores al natural, propiedad de Don Rafael Rodríguez Ortega, un particular miembro de la familia Rodríguez Correa y portero de la Audiencia Imagen primitiva tras su restauración por Martínez Cerrillo. (Foto: Archivo Hdad.)Provincial,

    Fue precisamente esta imagen, muy popular entre el colectivo gitano cordobés, la que concitó que buena parte de los primeros cofrades de la recién constituida Hermandad de la Esperanza fuesen de raza gitana, marcando para siempre el estilo, la forma de procesionar, de "sentir y de estar” de la Hermandad. A Ella pues, se debe que la Hermandad sea conocida aún hoy con el sobrenombre de los "gitanos" y, lo más importante, que nuestros sagrados titulares fuesen efigiados con las características étnicas que hoy podemos admirar.

    La imagen, vestida por su propio propietario, era cedida días antes del Domingo de Pasión para celebrar los actos cultuales en Santa Marina, se procesionaba el Domingo de Ramos y, días después, envuelta en una sábana era llevada de nuevo al domicilio particular, haciéndose imposible ofrecer un culto público y continuado durante el resto del año en Santa Marina.

    Este hecho, junto a los problemas surgidos con el colectivo gitano por el cambio de itinerario procesional de 1945-46, desemboca en la solicitud de cesión y/o compra de la imagen para la Hermandad. Ante las infructuosas tentativas de adquirirla en propiedad, la Junta de Gobierno, reunida de forma extraordinaria en la tarde del Jueves Santo de 1946, decide:

"...1º Dar un voto de gracias a Don Rafael Rodríguez Ortega; y 2º Que el Sr. Hermano Mayor a quien el párroco de Santa Marina y consiliario le ha ofrecido otra imagen de la mencionada Virgen, instalada en la capilla que se encuentra pegando al lado del Evangelio de dicho templo, acepte la propuesta del párroco, con carácter provisional, en tanto la Hermandad pueda adquirir una imagen propia, siempre que la cofradía pueda, sin obstáculos ni pretextos dar el culto que desee a dicha imagen"...

Libro de Actas de la Cofradía

    En un primer momento se acepta la propuesta de D. Amador Moreno Cabello pero unos meses después se contacta fortuitamente con Juan Martínez Cerrillo a quien se le encarga la realización de una nueva imagen de la Virgen.

Imagen de la Virgen que se procesionó entre 1940-1946. (Foto: Archivo Hdad.)    De esta forma se sustituye la primitiva imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza desapareciendo con Ella los miembros de la familia propietaria de la imagen y la mayor parte del colectivo gitano, y borrando así un capítulo tan importante en la historia de la Hermandad que, hoy día, no se podría explicar nuestro presente sin comprender la profunda huella que dejó este grupo étnico en los "modos y costumbres"  de la Hermandad de la Esperanza.

    La imagen ha podido verse siempre en la plaza de los Abades y, más recientemente, en una casa de la calle Cardenal González, antiguo domicilio de su propietario y hoy establecimiento público de "baños termales". Tras su fallecimiento fue vendida considerando la Hermandad y Cofradía la posibilidad de adquirirla, idea que desechó finalmente ante el elevado costo de la talla.

    En fechas recientes, hermanos de la Cofradía han vuelto a interesarse por la talla visitándola en el taller cordobés donde ha sufrido recientemente trabajos de restauración a cargo de su propietario actual, con quien se han mantenido los oportunos contactos y conversaciones sin que, por el momento, hayan surtido fruto alguno.

 

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