La Recuperación (1977-1993)

 

    Hacia mediados de los años setenta se produce un cambio profundo en el seno de las cofradías cordobesas. La grave crisis de los sesenta hace reflexionar a las juntas de gobierno sobre la necesidad de realizar un esfuerzo importante en la captación de efectivos humanos que revitalicen la gestión cotidiana de las hermandades.

    La llegada masiva de juventud, la creación de grupos jóvenes y su conversión en hermanos costaleros, la búsqueda de nuevas vías de financiación, el interés por mejorar la comunicación entre cofrades y una mayor profundización en la vida espiritual y religiosa de las hermandades, son los ejes que marcarán la recuperación del mundo cofrade cordobés haciendo de trampolín hacía el momento de esplendor actual.

Don Rafael Gutiérrez González (26.06.1977-1981)

Mª Stma. de la Esperanza con la saya donada por Zurito. (Foto: Archivo Hdad.)    El 26 de junio de 1977, la "Cofradía de Los Gitanos" elige a Don Rafael Gutiérrez González como Hermano Mayor para el siguiente cuatrienio. Con él se produce el movimiento de renovación característico de las cofradías cordobesas de finales de los setenta y comienzos de los ochenta, incorporándose un nutrido grupo de jóvenes a las tareas de dirección de la Hermandad.

    Comienzan con multitud de proyectos que no siempre culminan con éxito, como la intención de cambio de estación de penitencia a la madrugada del Viernes Santo, pero sí colman de actividad la vida interna de la Hermandad; se amplían así los actos cultuales decembrinos con un Rosario de la Aurora el día de la Inmaculada Concepción, vuelven los besapies y besamanos que habían dejado de celebrarse tiempo atrás, se cuidan especialmente las salidas procesionales y el acompañamiento musical en las mismas. En otro orden de cosas, muestran un gran interés en el montaje de una caseta de feria, involucrando a un gran número de hermanos y consiguiendo la consolidación de "Entrevarales", nombre con el que ha llegado hasta nuestros días y es popularmente conocida.

    La extraordinaria acogida de Don Manuel Márquez González, párroco de San Andrés, hombre de espíritu cofrade y nazareno fervoroso, lo convierte en nuevo consiliario de la Hermandad, impulsando un cambio de enfoque de los tradicionales donativos navideños hacia una acción social más definida como la iniciada con el Centro de Educación Especial "Virgen de la Esperanza".

    En 1978, el nuevo consiliario es el encargado de presidir los actos de culto de la Hermandad. Días después se realiza la estación de penitencia, última en la que nuestros Titulares salen desde lugares diferentes y última, también, en la que una cuadrilla de profesionales porta el paso de palio tras el intento de plante en reivindicación de mejoras salariales.

Ntro. Padre Jesús de las Penas en cultos en San Andrés. (Foto: Archivo de la Hdad.)    En 1979, nuestros Titulares salen por fin juntos desde San Andrés. Pero no es la única novedad. Una cuadrilla de hermanos costaleros se faja por primera vez bajo las trabajaderas de Mª Stma. de la Esperanza y baja la Cuesta del Bailío, convirtiendo ese momento en una de las señas de identidad que quedarán para el futuro ya que son miles las personas que acompañan nuestro desfile penitencial en ese lugar.

    Al año siguiente, 1980, y tras varios contando con el acompañamiento musical de la Banda de Música del C.I.R. nº 5  de Cerro Muriano, la Banda de Cornetas y Tambores dirigida por Antidio Cabal, pasa a denominarse "Virgen de la Esperanza" y se incorpora a la Hermandad.

    Las mejoras patrimoniales en esta etapa son tan notables que merecen el reconocimiento de la propia Agrupación de Cofradías, tal y como consta en su memoria de 1981, destacando el proyecto de sustitución de varales y respiraderos del paso de palio. Señalar que precisamente en la salida de ese año la imagen de Ntro. Padre Jesús de las Penas sufrió un pequeño percance en el momento de la salida que obligó a labores de restauración en cabeza y cuello por parte de su autor, Juan Martínez Cerrillo.

    Todo esta actividad, cuestionada por un grupo de jóvenes y por la presión de capataces y costaleros apoyados por algunos miembros de la propia Junta, culmina con la firma de un acuerdo de confraternidad con la Hermandad de Jesús Rescatado con la se comparte estación de penitencia cada Domingo de Ramos.

Don José Luís Díaz (1981-1983)

Una de las últimas salidas con los varales antiguos y la vela rizá. (Foto: Archivo de la Hdad.)    En la Asamblea Extraordinaria de 1981 fue elegido nuevo Hermano Mayor Don José Luís Díaz Moreno que, rodeado de un grupo de jóvenes cofrades imbuidos del mismo espíritu de servicio que la anterior, busca nuevas fuentes de financiación (verbenas de barrio, cruz de mayo, etc.) barajando la posibilidad de hacerse con una Casa de Hermandad que permita intensificar la vida interna de la Hermandad y aglutinar el ya extenso patrimonio.

    Pero 1982, que podía haber pasado a la historia como el año en que se estrenan  los nuevos varales y candelabros de cola cincelados por Jesús Domínguez Vázquez para el paso de la Virgen, lo hará por los problemas internos y externos que vuelve a vivir la Cofradía. Las damas Camareras provocan alguno a la hora de vestir la imagen de la Virgen que, tras treinta y dos años haciéndolo Martínez Cerrillo (1947-1979), es ahora responsabilidad de quien fuera su ayudante. Maribel Gómez Pérez. Pero es la interpretación de una marcha procesional que incluye algunos compases  de "El Vito" en algunos momentos de la estación penitencial la que recrudece el enfrentamiento con la Agrupación de cofradías por la prohibición hecha por el primer organismo cofrade sobre ciertas marchas tildadas de "poco idóneas" para un desfile penitencial. La dureza de la disputa se manifiesta en el paso de la Cofradía sin música ante el Palco Presidencial en señal de disconformidad y en los acuerdos tomados por la Agrupación en los que se sanciona a la Cofradía con el 100% del importe de la subvención que percibieron aquel año cada una de las hermandades agrupadas, y se remite una carta al Obispado solicitando la suspensión de la Junta de Gobierno por dos años y su sustitución por una comisión gestora.

    Estos hechos, así como la presión de diversos grupos de oposición internos y ciertos problemas de salud, hacen que en 1983, a mitad del mandato, presente su dimisión el Hermano Mayor, haciéndose cargo en funciones de la misma el Vicehermano Mayor, Don José Carlos Cañete Poyato.

Don José Carlos Cañete Poyato (1983-1985)

El "Gitano" en una de sus últimas salidas en su "pasito" de guadamecí. (Foto: José Aguilera)    Unos días más tarde, Don José Carlos Cañete Poyato es elegido Hermano Mayor, formando una Junta de Gobierno de clara continuidad que consolida el Boletín de la Hermandad comenzado a editar en la etapa anterior e instala, por primera vez, una Cruz de Mayo en la Torre Malmuerta.

     Aunque no se llegó a los extremos de antaño, los malentendidos prosiguieron en los meses siguientes como prueba la carta que la Cofradía remite el año siguiente a la Agrupación lamentado la censura que ésta ejercía sobre las marchas procesionales interpretadas en los distintos recorridos procesionales.

    Termina su mandato con la celebración el día 3 de marzo de 1985 de una Asamblea Extraordinaria de Hermanos en la que se toma una decisión histórica para la Hermandad. Efectivamente, gracias a la buena actitud de Don Manuel Márquez para con la Cofradía, a la seguridad que ofrece a nuestros Titulares y a la especial belleza que el templo aporta a la salida y entrada de los Titulares, se decide permanecer en San Andrés a pesar de haber concluido las obras en la iglesia de Santa Marina, convirtiéndose así  en un cambio oficioso y definitivo de sede canónica lo que comenzó sólo como una situación temporal.

     Aún así, demostrando fidelidad a sus raíces, arraigo a su historia y cariño a su cuna, la Hermandad mantuvo el tránsito ante su primitiva sede en todas sus estaciones penitenciales hasta el año 1997, fecha en que las obras de restauración de San Andrés hicieron salir a la Cofradía desde su Casa de Hermandad e inviable el paso por el barrio de "los piconeros". En la estación de penitencia del año 2006, la Hermandad ha vuelto a procesionar por su antigua sede recuperando un itinerario histórico y lleno de significado para ella.

Don Ernesto Crespo (1985-1991)

    Don Ernesto Crespo Crespo, miembro de la Junta de Gobierno saliente, es elegido nuevo Hermano Mayor en 1985, permitiendo una continuidad en los Mª Stma. de la Esperanza con su nueva impronta estética. (Foto: Archivo de la Hdad.)criterios de actuación en la dirección de la Hermandad.

    Sus primeras decisiones se encaminan a prescindir de la Banda de  Cornetas y Tambores "Virgen de la Esperanza" (objeto desde hacía tiempo de disputas y controversia en el seno de la Hermandad) y a realizar pequeñas restauraciones en las imágenes titulares. Especial relevancia tiene el 8 de diciembre de ese año, fecha en la que se produjo el hermanamiento con la vecina Hermandad del Buen Suceso reforzando así la recién estrenada convivencia parroquial.

    En 1986 parecen mitigarse las tensiones entre la Agrupación y la Hermandad, atendiendo ésta la solicitud de varios elementos de su guión procesional para la decoración del escenario del Salón Liceo del Círculo de la Amistad, lugar donde se desarrolla el Pregón cuaresmal como consecuencia del cierre y obras del Gran Teatro.

    Al año siguiente, 1987, se estrena, y cede para la exposición "Córdoba y sus cofradías", una saya de la Virgen realizada en raso blanco con bordados en oro en los talleres de Pozo y Paquita Aguayo.

    El Domingo de Ramos de 1988 se presenta con mejoras ostensibles en el efecto estético del paso de palio; por un lado se prescinde de las “velas rizás,"  uno de sus elementos ornamentales más característicos de los años precedentes, por otro se redistribuye la colocación de la candelería con lo que el rostro de Mª Stma., a cuyo realce se orienta toda la estructura de un paso de palio, aumentó considerablemente su iluminación. Ntro. Padre Jesús de las Penas estrenó una nueva túnica de color morado (bordada en años posteriores en los talleres de Aguayo y Pozo) abandonando la tradicional de color rojo que luciera desde 1954. Por otro lado, la contratación de las bandas de música para las salidas procesionales se convierte en un serio problema, tanto por la dificultad de encontrarlas con la Ntro. Padre Jesús de las Penas con la nueva túnica a finales de los ochenta. (Foto: Archivo de la Hdad.)calidad adecuada como por el coste de las mismas, llegándose al extremo de estudiar, en 1988, la posibilidad de crear una nueva Banda.

    En 1989 se celebra el Cincuentenario Fundacional de la Hermandad. Para conmemorarlo se organizan toda una serie de actos entre los que fueron especialmente significativos el Pregón de Fiestas a cargo del hermano Don Jorge Cantos y la salida extraordinaria realizada con ambos titulares el 8 de diciembre de 1989, en la que se estrena la marcha procesional "Esperanza Cordobesa", nueva marcha dedicada a María Santísima de la Esperanza por Rafael Ramírez Caballero. Otro hecho destacado de 1989 es la contratación del nuevo paso de Ntro. Padre Jesús de las Penas por un importe de 4.300.000 pts. Pero este año lo es también año de elecciones. De ellas sale reelegido Don Ernesto Crespo como Hermano Mayor, pudiendo dar así culminación a cuantas actos conmemorativos había organizado para 1990 con motivo del 50ª Aniversario Fundacional de la Hermandad.

    En 1990 se continua con el desarrollo de dichos actos conmemorativos, destacando la publicación de un número especial de la revista "Córdoba Cofrade", la Exposición del Patrimonio Artístico celebrada en la Sala de Exposiciones de Cajasur y la proyección de la película "Soledad". A pesar del éxito organizativo de la efemérides, los problemas con las cuadrillas de hermanos costaleros enturbian el clima de la Hermandad, nombrándose capataz del paso de palio a Emiliano Sánchez Castro y cogiendo el llamador del paso de Cristo el propio Hermano Mayor. Tras la suspensión de la salida por la lluvia, se participa en la Romería de Santo Domingo con la instalación de un bar que constituye un éxito económico.

     Pero nuevos enfrentamiento con grupos disidentes en el seno de la Hermandad hacen que el 8 de enero de 1991 dimita el Hermano Mayor y, con él, la totalidad de la Junta de Gobierno.

Don Emiliano Sánchez (06.02.1991-31.10.1993)

    En Asamblea General de Elecciones, al no haberse presentado ninguna candidatura, queda en funciones el Vicehermano Mayor, Don Emiliano Sánchez Castro, quien el 6 de febrero forma una nueva Junta de Gobierno de continuidad con Don Antonio Galán Cabrera como Vicehermano Mayor.

Ntro. Padre Jesús de las Penas enmarcado por el misterio    Esta nueva Junta, tras la aprobación del Cabildo General de Hermanos celebrado el día 24 de noviembre de 1991 y a través de la mediación de Fray Ricardo de Córdoba, se entrevista con  el imaginero cordobés Antonio Bernal Redondo para realizarle el encargo de las nuevas imágenes del misterio, con las que se transformará totalmente la estética del paso del Señor.

    Dos años más tarde, en 1993, Ntro. Padre Jesús de las Penas procesiona acompañado de las figuras realizadas por Antonio Bernal; dos esclavos, dos romanos y un sanedrita, conformando un conjunto equilibrado que es pronto la admiración del pueblo cordobés. Pero los interminables problemas en el seno de las cuadrillas de hermanos costaleros obligan a nombrar nuevos capataces a D. Luís Miguel Carrión Huertas en el paso de misterio y, el mismo Domingo de Ramos, al propio Hermano Mayor en el de palio.

    Pasada la estación de penitencia, D. Emiliano Sánchez Castro y su Junta ponen sus cargos a disposición de la Hermandad y convocan Asamblea General de Elecciones para el 25 de abril. Tras votarse cargo a cargo, sólo sale elegido Don Antonio Galán Cabrera como tesorero, haciendo inviable la formación de una Junta de Gobierno. Con esta situación se viven momentos de tal crisis que incluso se llega a plantear la posibilidad de poner en manos del Obispado la Hermandad. Finalmente se consigue crear una Comisión Gestora que, formada por Don Ernesto Crespo, Doña Pilar Rojas, Don Rafael Gutiérrez, Don Rafael Gómez y Don Antonio Galán, convoca nueva Asamblea General de Elecciones para el 31 de octubre. En esa fecha, y con la asistencia de cincuenta y ocho hermanos, sale elegido como nuevo Hermano Mayor Don Antonio Galán Cabrera.

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