Consolidación de la Hermandad (1943-1955)
Tras estos primeros años de posguerra en los que prolifera la fundación de nuevas hermandades y la reorganización de otras antiguas, se produce un proceso de consolidación que aunque no afecta a todas de la misma forma, algunas llegan incluso a desaparecer, se prolonga hasta la crisis que vivirá el mundo cofrade cordobés en los años sesenta.
Don Bernardino Garzón y Marín (1943-1955)
Pocas fechas antes de la Semana Santa de 1943, Don Bernardino Garzón y Marín, Hermano Mayor de Honor desde 1941, fiscal de la Audiencia de Córdoba, hombre ambicioso y bien relacionado, se hace cargo de los destinos de la Esperanza como nuevo Hermano Mayor situándose bajo su mandato como regidor de la Hermandad una serie de hechos entre los que, por su capital trascendencia, hay que citar la incorporación de las sagradas imágenes de nuestros Titulares.
En 1943 se tributa solemne Quinario a Ntra. Sra. de la Esperanza predicado por el P: Antolín Saturnino Fernández (C:M.F.) y presidido por Don Ramón Risueño Catalán, Gobernador Civil de la provincia recién nombrado Hermano Mayor de Honor, seguido de la Fiesta Reglar:
"...a la que asistieron todas las autoridades cordobesas, representaciones de todos los cuerpos civiles y militares y representaciones de todas las cofradías... actuó dicho predicador asistido de una nutrida orquesta y un coro de cantores bajo la dirección de Antonio Giménez Ruiz. En el momento de la elevación se tocó el Himno Nacional. El Hermano Mayor pronunció palabras de agradecimiento para todos. Las señoritas Isa Garzón y Pilar Raya interpretaron el Crucifit de Faure con exquisito gusto..."
Diario "Córdoba", martes 7 de abril de 1943
En la
estación de penitencia se repite itinerario y visita al Sanatorio del Carmen. La
Virgen, estrenando manto y valiosa corona donados por el
Hermano Mayor, procesiona en solitario entre las nueve y cuarto y las cinco de
la madrugada por el cambio de la Hermandad de la Paz al Miércoles Santo, hecho
que permitió un acompañamiento musical extraordinario:
las Bandas de cornetas y tambores de los Regimientos de Infantería y Artillería,
la de la Guardia Civil y la Banda Municipal.
En 1944 se produce un profundo cambio en la Junta de Gobierno dando cabida a una extensa nómina de autoridades cordobesas y creando una Junta de Honor que, presidida por el Ministro de Justicia, incorpora otra larga serie de autoridades locales y provinciales. Imbuidos de este boato, se pretende infructuosamente traer un figura obispal para predicar los cultos que, finalmente, quedan relegados al solemne besamanos celebrado el domingo 19 de marzo en la parroquial de Santa Marina, a cuyas puertas se interpretaron escogidas composiciones por parte de la Banda Municipal y se cantaron numerosas saetas. El cortejo penitencial de este año, protagonista de una emisión extraordinaria de "Radio Córdoba", estrena la mesa para el paso de la Virgen (ya que lo venía haciendo gracias a una cedida por la vecina Hermandad del Resucitado), la bandera Concepcionista y un nuevo y corto itinerario que, alejado de las calles habitadas por el colectivo gitano, provoca numerosos roces y problemas con los hermanos calés.
En 1945, se produce uno de los hitos de la etapa de Don Bernardino al nombrar Hermano Mayor Honorario al Colegio de Agentes Comerciales, colectivo profesional que a instancias de Don Rafael Sánchez Núñez adopta a la Virgen como Patrona y con el que se mantiene una especial vinculación desde entonces. Por otro lado, continúan los problemas iniciados el año anterior con el extenso grupo gitano de la hermandad lo que posiblemente origina la no cesión de la imagen para los cultos cuaresmales, de los que no se tiene noticia, excepción hecha del solemne besamanos celebrado el día 18 de marzo.
Los cultos cuaresmales de 1946 son organizados y patrocinados por el Colegio de
Agentes Comerciales entre los días 28 y 30 de marzo,
ocupando el púlpito el P.
Antonio García (S.I.) y celebrándose al día siguiente la Fiesta de Regla. Este Domingo de
Ramos se espera con especial ansiedad ante la
anunciada visita de Don José Yanguas Messias,
Alférez de Honor Vitalicio de la Cofradía, para presidir el cortejo penitencial que,
rodeado de gran boato, contó con los romanos de Castro del Río, los trompeteros
de Linares y los bocineros de úbeda, además del acompañamiento musical de de las
Bandas de Salesianos y Frente de Juventudes. Los hermanos gitanos rodearon a la
Virgen de un afecto especialísimo
y sus gritos de "¡La más
bonita!, ¡La más guapa de toas!" se oyeron en la noche cordobesa de aquel Domingo
de Ramos. Pero algo debió ocurrir a la finalización de aquel Domingo de Ramos
que obliga a la Junta de Gobierno a convocar una reunión
extraordinaria para las
ocho de la tarde del Jueves Santo.
Efectivamente, la Semana Santa de 1946 pasará a la historia por ser la última salida procesional de la primitiva imagen de la Virgen. La imposibilidad de rendirle culto continuado, las infructuosas tentativas de adquirirla en propiedad y la advertencia del propietario de no volverla a prestar, lleva a la Junta de Gobierno a decidir hacerse con una imagen propia aceptando, como solución provisional, el ofrecimiento de D. Amador Moreno Cabello, párroco de Santa Marina y consiliario, de una imagen de la Virgen que se encontraba en la capilla pegada al lado del Evangelio. Se cierra así un capítulo importante en la historia de la Hermandad marcado por la presencia de la familia Rodríguez Ortega y del colectivo gitano cuya huella ha perdurado en nuestra Cofradía hasta nuestros días.
Pocos meses después, con una Junta de Gobierno reformada y
escorada hacía el mundo de la toga,
Don Antonio García
Laguna,
capellán
de
la Iglesia del Juramento, pone en contacto a la Hermandad con un joven
escultor llamado Juan Martínez
Cerrillo.
El 1 de agosto de 1946 se
le encarga
la reforma del paso
(respiraderos de talla) y, lo más importante, la imagen de
María Santísima de la Esperanza
cuya bendición, prevista para el 18 de diciembre del mismo año, festividad
litúrgica de la Esperanza, hubo de posponerse debido al retraso en la
tramitación obispal, custodiándose la imagen en la sacristía del cercano
Convento de Santa Isabel hasta los actos
cuaresmales de 1947,
cuando ejerciendo la función de madrina Dª Pilar Tortosa, esposa de
D. Amador Calzadilla
León, fue finalmente bendecida el 16 de febrero de 1947.
En 1947 cae enfermo el Hermano Mayor y pide su sustitución siendo elegido por aclamación D. Amador Calzadilla León, que no llegaría a ostentar el cargo como consecuencia de un acuerdo posterior para la permanencia del Sr. Garzón como rector de la cofradía. Se nombra una nueva Junta de Gobierno inclinada ahora hacia el estamento militar, ocupando el cargo de Vicehermano Mayor D. José María Sánchez Gómez, Teniente Coronel ayudante del Gobernador Militar. Igualmente se nombra Consiliario al nuevo párroco de Santa Marina, D. Rodrigo Madrid Mesa, interesándose inmediatamente en que la Cofradía distribuya regalos y donativos entre los pobres de la feligresía durante las fiestas navideñas (costumbre que todavía tiene la Hermandad). También se nombra orador sagrado oficial a D. Antonio García Laguna, que organizará las fiestas decembrinas de la Esperanza y predicará los cultos cuaresmales hasta el año 1952.
La ilusión despertada por la posesión de la nueva imagen
desencadena la consecución de mejoras para su embellecimiento. En 1948 la
Cofradía logra estrenar una saya color turquesa, las gualdrapas del paso y encarga a Juan Martínez Cerrillo
la confección de un palio y el
bordado del manto.
Para
costearlos, aprovechando su ubicación en una de las collaciones de mayor
sabor taurino de la ciudad -toreros como el ya citado
“Calerito” o Gabriel de la Haba “Zurito” se contaron
entre
sus
benefactores-,
la Hermandad organizó
un festival taurino
el día 20 de febrero de
1949
en el que participaron
desinteresadamente los diestros José Mª Martorell,
Luís Rivas, Rafael Soria
Molina,
Manuel Calero
"Calerito" y
José Moreno, cediendo los astados el Duque de Pino Hermoso, a quien la Hermandad
obsequió un cordobán en señal de agradecimiento.
En 1950 se produce un nuevo cambio de titularidad en la parroquial de Santa Marina, ocupándola D. Martín María de Arrizubieta y Larrinaga que pasa a ser el nuevo Consiliario de la Hermandad. Pero este año, en el que se nombra asesor artístico de la Hermandad a Juan Martínez Cerrillo, tiene en el Domingo de Ramos su principal novedad:
"...La Esperanza de Santa Marina llama la atención por la nutrida presencia de nazarenos y los estrenos del vistoso estandarte y el rico bordado del manto de la Titular..."
Aranda Doncel, Juan."Ntro. Padre Jesús de las Penas en la Córdoba...", pág. 15
Pero sobre todo, procesiona, por primera vez, con palio. El estreno del mismo imposibilita la salida desde el interior de su sede canónica, que se produce desde un recinto entoldado provisional que se instala junto al templo, y obliga a cambiar el itinerario de regreso para recoger a la imagen en la cercana iglesia del convento de la Merced, de donde volverá a su templo en la tarde del Sábado Santo. Igualmente y tras la promulgación por S.S. el Papa Pío XII del dogma de la Asunción, el Prior de los Padres Dominicos de Córdoba solicitó a la Hermandad su participación en la procesión organizada con este motivo debido a la conocida devoción y defensa hecha por la Hermandad antes de la promulgación.
El 25 de noviembre de 1951 se nombra Hermano Mayor de Honor a D. Antonio Iturmendi, Excmo. Sr. Ministro de Justicia.
En 1953 se produce un nuevo cambio en la Junta de Gobierno que, alejándose ahora del estamento oficial, busca sus recursos humanos dentro del seno de la Hermandad. D. Amador Calzadilla León es nombrado Vicehermano Mayor y D. Antonio Laguna deja el protagonismo religioso del quinquenio anterior para D. José Torres Molina, a quien le son encargados los cultos del año. Mención especial merece la estación de penitencia en la que se estrena la candelería y los candelabros de cola, gracias a lo cual pudo ser suprimido el alumbrado eléctrico. Finalizando el año, en noviembre de 1953, tiene lugar otro hecho trascendental para la Hermandad al contratarse, por importe de siete mil pesetas, la realización de la imagen del Señor y el proyecto de paso para el mismo a Juan Martínez Cerrillo, el mismo artista que ya hiciera la Virgen.
Su bendición bajo la advocación de Ntro. Padre Jesús de las Penas tuvo lugar el 27 de marzo de 1954 ejerciendo como padrino el matador de toros “Calerito", a quien la Cofradía agradecía con esta distinción las diversas donaciones que había efectuado para el ajuar de la Virgen. Esta nueva advocación, aprobada en la Junta General de Hermanos celebrada el día 19 de marzo, evitaba coincidir con la del titular de la Hermandad que en el ínterin se había constituido en la Parroquia de San Nicolás de la Villa, pero obligó al cambio del título de la Hermandad por el de "Ilustre y Venerable Hermandad y Cofradía de nazarenos de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Esperanza" y a la consiguiente reforma de los Estatutos. Dos días después, entre el 29 y el 31 de marzo, se celebran los cultos cuaresmales predicados por D. Narciso Tibau Durán, canónigo doctoral.