Juan Martínez Cerrillo

 

a) Biografía

        Juan Martínez Cerrillo nace en Bujalance (Córdoba) el 4 de abril de 1910 en el seno de una familia de condición modesta que, advertida y convencida por los maestros de las condiciones innatas de Juan para los trabajos artísticos, decide trasladarse a Córdoba para que pueda estudiar en la Escuela de Arte y Oficios.

    Así, tras estudiar sus primera letras en su pueblo natal, ingresa con diez años en la Escuela de Artes y Oficios "Mateo Inurria" de Córdoba donde cursa estudios de dibujo, pintura. historia del arte, modelado y, clave para su futuro, se inicia en la técnica del "guadamecí". Durante catorce años trabaja en el taller de su anterior maestro de dibujo, D. Rafael Díaz Fernández. situado en la calle Pérez de Castro. Allí despierta su inquietud por la imaginería barroca, familiarizándose con la policromía y la escultura, verdadera vocación en la que será autodidacta. Parte del servicio militar lo realiza en Sevilla donde emplea todos sus momentos libres en visitar iglesias, museos, y en estudiar detenida y profundamente las obras de los grandes maestros de la imaginería. Su trayectoria se ve beneficiada por la creciente demanda de imágenes en el periodo de posguerra alcanzando su plenitud en 1942 con la Juan Martínez Cerrillo trabajando el "guadamecí" en el taller. (Foto: Ladis)apertura, junto a la iglesia del Juramento, de su propio taller que, años más tarde, trasladaría a la calle Enrique Redel.

    Martínez Cerrillo fallece en Córdoba, a la edad de 79 años, el día 6 de octubre de 1989. Su dedicación a la Córdoba Cofrade fue reconocida con el nombramiento de "Cofrade Ejemplar 1990" a título póstumo, haciendo justicia al hombre que revitalizó la Semana Santa de Córdoba en las décadas de los cuarenta y los cincuenta.

    "...Martínez Cerrillo no sólo realizó una importante aportación a la Semana Santa de su época, sino que incluso llegó a intuir y a perfilar las cotas que iban a ser alcanzadas en la actualidad por el mundo cofrade...".

Sarai  Herrera Pérez, Revista "Córdoba Cofrade", nº 112

    "...La Semana Santa de Córdoba debe a la aportación de Martínez Cerrillo buena parte de su renovación contemporánea. En su momento supo crear unas formas que encajaron perfectamente con el sentido devocional y estético de las cofradías...".

Mª Dolores Díaz Vaquero y Alberto Villar Movellán para "Córdoba: Tiempo de Pasión", pág. 222

    Tras su muerte, se inicia una campaña de recogida de firmas a fin de solicitar al Gobierno Municipal una calle de la ciudad para el insigne imaginero, petición a la que se adjunta un amplio dossier exponiendo los motivos que le hacen acreedor de tal distinción así como las numerosísimas adhesiones recibidas a tal fin.. Fruto de esta petición, apoyada por nuestra Hermandad, el Excmo. Ayuntamiento de Córdoba rotula con el nombre de "Escultor Juan Martínez Cerrillo" a una de las calles de Córdoba que, desde 1997, ostenta orgullosa el nombre del maestro escultor.

    Un año más tarde, en 1998 se organiza en la Excma. Diputación Provincial una exposición en su honor en la que participa nuestra Cofradía cediendo para la misma las imágenes que realizará nuestro añorado e inmortal imaginero para la Cofradía, Ntro. Padre Jesús de las Penas y María Santísima de la Esperanza.

b) Obra

    La fuerte convicción religiosa de Juan Martínez Cerrillo y su comunión con el mundo cofrade hace que, a pesar de su producción civil, cualquiera de las facetas en las que volcó su capacidad creadora puedan apellidarse como " eminentemente religiosas y cofradieras".

    La obra pictórica cofrade se basa en la colección que a finales de los setenta dedica a la Semana Santa cordobesa, llevando al lienzo prácticamente la totalidad de las cofradías existentes. Esta serie, en la que emplea la técnica al óleo a espátula sobre tabla, responde a un esquema compositivo Juan Martínez Cerrillo pintando al óleo en su taller cordobés. (Foto: Archivo familiar)denominado "Paisajes con figuras" en el que describe la escena principal sobre un fondo monumental relacionado con la imagen representada y antecedida de un pequeño grupo de nazarenos. Entre ellas podemos destacar las realizadas a nuestros titulares, Ntro. Padre Jesús de las Penas saliendo de Santa Marina y María Santísima de la Esperanza bajando la Cuesta del Bailio que hoy presiden la Sala de Juntas de nuestra Casa de Hermandad gracias a la donación hecha por la familia Martínez Cerrillo.

    Sus trabajos en cuero, tanto cordobanes como guadamecíes, son probablemente los que mayor proyección mundial le dieron ya que podemos encontrar obras suyas repartidas por todo el mundo. El motivo de los mismos era, igualmente, fundamentalmente religioso, destacando obras como el camarín realizado para Ntra. Sra. de la Paz y el completísimo guión diseñado para nuestra Hermandad.

    Pero de todas sus facetas artísticas es en la imaginería donde Martínez Cerrillo expresa de Oleo dedicado a Mª Stma. de la Esperanza donado a la Hdad. (Foto: Archivo Hdad)forma más evidente su sensibilidad artístico-religiosa y donde adquiere un protagonismo singular:

" ... A raíz de terminar la Guerra Civil entra en escena  el imaginero Juan Martínez Cerrillo... Pronto descubrió que su verdadera vocación era la imaginería y encontró un verdadero filón en la abundante demanda de imágenes que tiene lugar en la posguerra. Se especializa sobre todo en en las imágenes de vestir de la Virgen, Dolorosas y de Gloria, llegando a ser uno de los autores más prolíficos en este terreno. El secreto de esta fertilidad residía sobre todo en su habilidad técnica que le permitía tallar directamente el tablón de madera sin estudios de modelado previos. Las Vírgenes de Martínez Cerrillo manifiestan, sin duda, el sentimiento religioso que caracterizó a su autor, pero están alejadas del canon de belleza tradicional en las imágenes de Ntra. Sra. El tallado directo le lleva naturalmente a obligadas imperfecciones, pero dota a los rostros de un curioso realismo que los hace piadosos. Indiscutiblemente las imágenes de Martínez Cerrillo se diferencian por un sello particular fácil de distinguir y difícil de definir.

Mª Dolores Díaz Vaquero y Alberto Villar Movellán para "Córdoba: Tiempo de Pasión", pág. 222

      Más de sesenta imágenes de la Virgen repartidas por varios países de diferentes continentes salen de sus manos maestras, aunque las características propias de su gubia mariana se advierten ya desde la que realizara allá por  1939 para la cofradía cordobesa de la Paz y Esperanza:

    "...Esta primera Dolorosa plasma ya aquellos rasgos definitorios de las Vírgenes del autor. Grandes ojos de cristal, abundantes pestañas y labios perfilados con marcadas comisuras confieren al rostro su característica expresión piadosa..."

Mª Dolores Díaz Vaquero y Alberto Villar Movellán para "Córdoba: Tiempo de Pasión", pág. 223

    Características que llegarán a uno de sus momentos álgidos en 1947 con la realización de nuestra Titular, Mª Santísima de la Esperanza, considerada una de las obras cumbre dentro de su producción mariana:

"...Es sin duda una de las dolorosas con personalidad más definida de cuantas salieron de las manos del artista...".

Mª Dolores Díaz Vaquero y Alberto Villar Movellán para "Córdoba: Tiempo de Pasión", pág. 224

    Como consecuencia de la copiosidad de su obra y a la perdida de su archivo documental es prácticamente imposible ofrecer un catálogo completo de la obra con la que enriqueció un dilatado período de nuestra Semana Mayor por lo que nos ceñiremos al quehacer cronológico que ha dejado en nuestra ciudad y provincia.

        A pesar de esta ingente producción imaginera, su mayor aportación a la Semana Santa Cordobesa es la configuración y la transformación de diversos misterios entre los cabe destacar los realizados en 1945 para los titulares de la Sentencia y  de la Humildad y Paciencia.

    "...Aunque su mayor producción es mariana, su contribución más singular a la plástica procesional cordobesa ha sido la composición de algunos pasos de misterio que han supuesto la ruptura con la tradicional severidad de la imaginería de la ciudad..."

Mª Dolores Díaz Vaquero y Alberto Villar Movellán para "Córdoba: Tiempo de Pasión", pág. 222

    En esta misma línea, el imaginero de Bujalance desempeña también una labor importante como restaurador de imágenes titulares de culto ajenas a su gubia, pudiéndose señalar, entre otras:

    Finalmente, no se puede terminar esta breve síntesis de la obra de Juan Martínez Cerrillo sin reseñar que también realizó obras de carácter general o retablos como los de Bujalance, Cañete, Aguilar y Villaviciosa.

 

Página índice